De acuerdo con expertos, el acoso escolar es “un comportamiento prolongado de abuso y maltrato que ejerce un alumno, o bien un grupo de alumnos sobre otro u otros, en las escuelas con el propósito de intimidar o controlar a un estudiante, mediante contacto físico o manipulación psicológica".
Los casos de acoso escolar se han multiplicado en el país a la par del aumento en el nivel de violencia con la que agresores menores de edad dañan a sus víctimas.
A manera de recuento, en Nación321 hacemos un repaso por los seis casos de abuso en escuelas que han indignado a la sociedad en los últimos años.
FÁTIMA
Fátima, una adolescente de 13 años, actualmente se recupera en un cuarto de hospital tras diversas lesiones que sufrió en una caída de tres pisos.
La joven no imaginó que su gusto por la música k-pop haría que sus compañeros la acosaran y, finalmente, atentaran contra su vida al presuntamente empujarla hacia al vacío, tres pisos abajo, en su escuela secundaria, ubicada en la alcaldía Iztapalapa, Ciudad de México.
Su caso ha conmocionado debido a que su agresora sería presuntamente una compañera que la acosaba por su gusto musical: el K-pop.
Los hechos ocurrieron en la Escuela Secundaria Diurna No. 236; aunque Fátima no perdió la vida en este suceso, sí sufrió una fractura en la pelvis, que la mantiene delicada de salud y ha tenido que ser sometida al menos tres transfusiones de sangre.
El padre de Fátima, identificado como Juan Zavala, explicó en entrevista con Paola Rojas que, previo a la agresión, su hija había denunciado ser víctima de bullying por parte de al menos tres compañeros.
Según dijo, la menor era golpeada por sus compañeros, además de que la acosaban por redes sociales.
No obstante, las autoridades escolares ignoraron la situación y tras el incidente, luego de que su hija ingresara al hospital, las autoridades escolares no volvieron a entablar comunicación con ellos.
El pasado lunes, el titular de la Secretaría de Educación Pública (SEP), Mario Delgado, indicó que Fátima no había sido aventada, sin embargo, estos dichos han sido reprobados por la familia de la menor de edad.
NORMA LIZBETH
El acoso escolar ha llegado al límite más cruel al que cualquier agresión puede aspirar: provocar la muerte de un ser humano.
Fue el caso de Norma Lizbeth Ramos, una adolescente de 14 años de edad, quien prácticamente fue asesinada a manos de una compañera de la escuela, quien ejercía bullying contra ella y en una pelea, a la salida del plantel, la golpeó en repetidas ocasiones en la cabeza... lo que le provocó la muerte.
Los hechos ocurrieron en febrero de 2023, cuando en redes sociales se hizo viral un video en el que se observa a la joven siendo golpeada, tras ser víctima de acoso escolar.
La adolescente sufría constantes agresiones por parte de sus compañeros y el 21 de febrero se peleó con su agresora afuera de la secundaria, antes de entrar a clases.
Las heridas en la cabeza obligaron al traslado de Norma a un hospital donde, días más tarde, se certificó su muerte.
El acta de defunción declaró su deceso por “traumatismo craneoencefálico” luego de que recibiera una brutal golpiza a manos de su agresora de la Secundaria 0518 en Teotihuacán, Estado de México.
El miércoles 15 de marzo el cuerpo de Norma Lizbeth fue sepultado tras permanecer hospitalizada 20 días, a consecuencia de los golpes que recibió.
La directora del plantel fue cesada y sus agresoras recibieron castigo, pero Norma yacía en su última morada, inerte, como recordatorio del peligro que implica el acoso escolar.
ADRIEL
La muerte también alcanzó prematuramente a Adriel, un pequeño de apenas 11 años quien falleció tras ser golpeado por sus compañeros de primaria.
En marzo de 2024 se reveló este caso con origen en la comunidad de Xitzo, en el municipio de Santiago de Anaya, en Hidalgo.
Fue el 7 de marzo cuando dos estudiantes de la Escuela Primaria Benito Juárez empujaron a Adriel, lo que le provocó ruptura de clavícula tras la caída.
Pese a que los menores de edad vieron al pequeño Adriel en el suelo, doliéndose, los menores no pararon, pues una vez que estuvo en el piso, lo golpearon hasta causarle lesiones en la cabeza.
El pequeño fue internado en el Hospital General de Actopan, donde permaneció una semana hasta que los médicos lo declararon con muerte cerebral.
“Mi hijo se bajó llorando, que le dolía mucho su hombro y el director me dice ‘señora, le vengo a dejar a su hijo porque dos de sus compañeros lo empujaron y se cayó, pero yo lo levanté, lo revisé y está fracturado su hombrito izquierdo, llévelo a un especialista’”, dijo el director del plantel cuando entregó al menor a su madre.
Los padres de Adriel lo llevaron de inmediato al centro de salud de su comunidad, donde le colocaron un arnés para contener la fractura; sin embargo, el niño comenzó a gritar, se tocaba la cabeza y se desmayó en el lugar.
Tras este hecho, Adriel fue trasladado al Hospital General de Actopan, ubicado a media hora de Xitzo, donde estuvo internado pero el pronóstico no era favorable, ya que además de la fractura de clavícula, tenía un fuerte traumatismo craneoencefálico y un coágulo en el estómago.
Finalmente y pese a los esfuerzos, los médicos tristemente lo declararon con muerte cerebral el 12 de marzo.
MIGUEL ÁNGEL
A principios de marzo del 2024, Miguel Ángel ‘N’, un niño de 7 años de edad, fue agredido por uno de sus compañeros de escuela en el municipio de Mixquiahuala, en Hidalgo.
El menor de edad fue agredido por su compañero con un vidrio, mismo que dañó el ojo derecho, al grado de estar en la posibilidad de perder este órgano, pese al esfuerzo de los médicos para salvarlo.
Por este hecho ocurrido en la escuela primaria ‘Juan Escutia’, la Procuraduría General de Justicia del Estado de Hidalgo (PGJEH), inició una carpeta de investigación, por el delito de lesión.
Miguel requirió atención médica y tuvo que someterse a estudios para valorar la salud de su ojo.
Para fondear los gastos médicos, la familia tuvo que organizar una kermés, mientras el menor de edad corría el peligro de perder uno de sus órganos debido a la agresión de la que fue víctima.
GIOVANA
La violencia en las escuelas incluso ha trascendido los muros de los planteles y ha sido absorbida por adultos; el odio y la agresividad han hecho de las suyas.
En septiembre de 2024, se reveló que Giovana, de 14 años, fue sacada violentamente de su salón de clases en la Escuela Secundaria Técnica número 7, en San Juan de Aragón, en la alcaldía Gustavo A. Madero, en la Ciudad de México.
La menor fue golpeada brutalmente por la mamá de su agresora escolar. El motivo que orilló a la mujer a agredir a la adolescente, fue porque ésta denunció a su hija, en diferentes ocasiones, de acosarla físicamente.
Mariana Rodríguez, madre de la mejor agredida, indicó a medios de comunicación, que su hija de tercer año de secundaria era agredida desde que estaba en primer grado.
Destacó que la madre de su agresora la empujó por las escaleras y la golpeó en repetidas ocasiones por denunciar a su hija por acoso escolar.
CHRISTIAN
El pasado 18 de noviembre de 2024, Christian Carranza, un joven de 18 años, se encontraba en su taller de mantenimiento de motos, en el Centro Educativo Grupo CEDVA plantel Texcoco, en el Estado de México... era una jornada cotidiana.
En el salón, uno de sus compañeros le roció gasolina en el pantalón, por tal motivo Christian se levantó para acudir al baño y poder limpiarse, sin embargo, otro de los jóvenes lo esperaba con un encendedor y le prendió fuego.
Por el líquido altamente inflamable, las llamas de inmediato bordearon la prenda. Una de sus compañeras acudió al lugar con una chamarra, con la que intentó sofocar el fuego.
Alarmado, el estudiante intentó despojarse de su pantalón y tirarse al suelo, luego, uno de sus profesores acudió con agua para sofocar las llamas.
Finalmente el fuego se consumió pero el daño estaba hecho: Christian estaba quemado desde las piernas hasta la ingle. 20 minutos más tarde llegó la ambulancia para darle los primeros auxilios y fue trasladado al hospital de especialidades Rubén Leñero, en la alcaldía Miguel Hidalgo.
Christian se recuperó pero... su vida no volvió a ser la misma. Tuvo que dejar la escuela en la que lo agredieron y pusieron en peligro su vida.
Salir del infierno supuso para el adolescente un nuevo reto en su vida: vivir sin el acoso escolar que casi le consume la vida.
¿CÓMO IDENTIFICAR SEÑALES DE ACOSO ESCOLAR?
Según la maestra Carmen Danelia de la Peña Castro, jefa de Acompañamiento Estudiantil de Educación Básica y Media Superior de la Universidad Autónoma de Guadalajara (UAG), las siguientes son señales que los padres de niños y adolescentes deben atender, pues podrían significar que sus hijos padecen este mal:
- Tiene cambios repentinos en su estado anímico.
- Suele evitar platicar de los temas escolares.
- Tiene pesadillas constantes.
- Entra en llanto por no querer ir a la escuela cuando anteriormente no lo hacía.
- Puede llegar a mojar la cama por las noches.
- Suele tener dolores de cabeza, estómago o algún otro malestar físico que logre evitar ir a la escuela.
- Comenta en casa que le dicen por algún apodo.
- Comenta en casa que en la escuela le quitan sus cosas.
- Comenta que hay un niño “mal portado” en la clase y no le agrada.
- Sus calificaciones escolares empiezan a bajar.
- Presenta dificultad para concentrarse cuando anteriormente no tenía ese problema.
- Se pone irritable y agresivo.
- Llanto sin un motivo aparente.
- Poco interés por las actividades escolares.
- Suele aislarse.
- Busca la manera para que lo cambien de salón o escuela.
- Menciona que se burlan de él.
- Llega con raspones o moretones a casa y no sabe dar una explicación al respecto.
- Presenta ansiedad por las noches o mañanas.
CARACTERÍSTICAS DEL ACOSO
Para que se considere acoso escolar, debe presentar las siguientes características:
Abuso de poder. Este se refiere a los comportamientos frecuentes como agresión física, intimidación y amenazas, por parte de una alumna o alumno, o bien un grupo de alumnas o alumnos para humillar o transgredir emocionalmente.
Repetición y sistematicidad. Es la actitud que se repite constantemente con el propósito de vulnerar la condición física y emocional del alumno. Asimismo, viola los valores sociales y las conductas establecidos dentro de la escuela.
Fuente: Gobierno de México