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Entre confusión, preguntas y miedos, padres de familia transitan a los ‘lunch saludables’

Comida saludable... y la sombra de la chatarra.Según el gobierno federal, para el año 2035 se estima que el 56% de la población infantil mexicana podría sufrir de sobrepeso
(Especial Nación321)

Para el lunes el menú es arroz rojo, mole de olla y cubos de durazno, acompañados de agua natural. Y así es para el resto de la semana: croquetas de atún, fresas con crema, frijoles y una palanqueta.

En la escuela multigrado a que acude el pequeño Gael, al norte de la Ciudad de México, quedaron fuera las galletitas y lechitas saborizadas que se solían ofrecer.

Los cambios al menú de esta escuela, a la que acuden desde estudiantes de preescolar a hasta de bachillerato, fueron aplicados desde el pasado 29 de marzo, cuando entró en vigor un nuevo acuerdo mediante el cual se establecieron los lineamientos a los que deben sujetarse la preparación, distribución y el expendio de los alimentos y bebidas dentro de todas escuela del Sistema Educativo Nacional.


Las medidas son parte de un esfuerzo por combatir la crisis de obesidad infantil en el país, ya que según el gobierno federal, para el año 2035 se estima que el 56% de la población infantil mexicana podría sufrir de sobrepeso.

Pero... ¿Qué tanto se ha informado a los niños y padres de familia sobre estos cambios? ¿Qué tan fácil o difícil es adoptar un estilo de vida saludable?

En Nación321 platicamos con las tutoras de cinco pequeñas y pequeños que acuden a escuelas pública y privadas de la Ciudad de México y el Edomex, quienes en los primeros días de la implementación obligatoria de estas medidas manifestaron en su mayoría estar a favor, aunque consideran que la información en torno a la nueva reglamentación es confusa.


Y CUANDO SE INCUMPLE... ¿A QUIÉN LE CAE LA ‘BOLITA’?

Con la nueva reglamentación, se prohibió la comercialización en las escuelas de aquellos productos que contengan sellos de advertencia, así como excesos de grasas y azúcares, lo que incluye golosinas, galletitas, jugos ultra procesados y papas fritas.

Según la Ley General de Educación, las multas a quienes incumplan pueden ir desde los 11 mil 314 pesos, o 100 Unidades de Medida y Actualización (UMA), a 1 millón 697 mil 100 pesos (15,000 UMA’s).

Pero una de las dudas principales surge en torno a quién puede ser sancionado o no, sobre todo cuando lleguen a ser los padres de familia quienes envíen a sus hijos con este tipo de alimentos a la escuela o cuando estos se adquieran a la hora de salida.

Te lo respondemos: en la nueva reglamentación quedó asentado que las multas sólo pueden aplicarse a las instituciones educativas, cuando sean responsables de “la distribución, preparación y expendio de alimentos y bebidas prohibidos” en sus instalaciones.

De este modo, padres de familia, vendedores que se encuentren a las afueras de las instituciones y, sobre todo los niños, quedan exentos de ser sancionados.

Sin embargo, la Ley obliga a los docentes a fomentar hábitos alimenticios saludables.

¿UNA MEDIDA RÁPIDA O UNA IMPLEMENATCIÓN LENTA?

Desde Valle de Chalco, en el Estado de México, Luna, quien estudia primer año de primaria, ha tenido que acostumbrarse desde mucho antes del 29 marzo a esta medida.

En su escuela, desde el inicio del ciclo escolar le aclararon a ella y a su madre, Natalia, que los desayunos que le fueran enviados no deberían incluir alimentos chatarra ni jugos ultra procesados.

Las reglas en su escuela son duras, pues no hay cooperativa y cuando los niños llegan a las aulas con alimentos no permitidos, estos no se pueden consumir.

“Si alguien lleva este tipo de comida, no les permiten a los niños sacar las cosas de sus loncheras. Las maestras nos dijeron que cuando pasa eso no es porque no quieran que los niños dejen de comer, sino porque es una regla que debe respetarse para que estén sanos. La directora tiene cámaras en cada salón y desde ahí se vigila que los niños siempre tomen alimentos sanos”, cuenta.

Por su parte, Jacquelin, quien es madre de la pequeña Paula, estudiante de tercero de primaria, en una escuela al sur de la Ciudad de México, explica que desde tiempo atrás habían comenzado a sugerir el envío de lunch saludable para los menores, pero no fue hasta hace un mes que las insistencias de los y las maestras incrementaron, aunque sin mayor información.

“En cuanto a la regulación no hemos tenido información clara y concreta, sólo nos han pedido que el lunch sea saludable, de igual forma las cooperativas ya hicieron cambios, pero no nos dicen más", platica en entrevista.

Por su parte, Nayeli, la mamá de Gael, quien estudia primero de primara, explica que en la escuela de su hijo le han fomentado la actividad deportiva desde el inicio del ciclo escolar, por lo que ahora, con la nueva reglamentación, estas actividades han cobrado mayor peso, aunque considera que el cambio en los alimentos debió ser más paulatino, pues en el caso de la institución a la que acude su hijo, esto ocurrió abruptamente.

“Afortunadamente ellos practican deporte, entonces creo que vamos bien y sí nos ayuda cambiar esto del lunch, pero más que hacerlo como un cambio drástico y poco apetitoso, deberían considerar que son niños y no a todos les agrada la textura o el sabor de ciertos alimentos, si hubiera sido paulatino, hubiera sido mejor”, señala.

¿Pero realmente los cambios se anunciaron de un día a otro? La respuesta es no, ya que desde el 30 septiembre del año pasado fue publicada en el Diario Oficial la prohibición para vender alimentos ‘chatarra’, en las 258 mil 689 escuelas del Sistema Educativo Nacional.

En dicha publicación se señala que las escuelas de todos los niveles tenían hasta 180 días para hacer ajustes necesarios para la implementación de esta Ley.

FOMENTAR HÁBITOS SANOS

El pequeño Aarón ya ve verduras hasta en la tarea... literalmente, pues en su escuela primaria, donde estudia el primer grado, llevan semanas haciendo tareas sobre los alimentos saludables y los chatarra, a fin de que los pequeños distingan la importancia de consumir los primeros y no los segundos.

Desde la alcaldía Gustavo A. Madero, de la Ciudad de México, Margarita, su abuelita y tutora, cuenta que Aarón lleva semanas llegando a casa con tareas sobre hábitos saludables e incluso le han pedido carteles al especto, que fueron pegados en los salones, a la vista de todos, como un recordatorio permanente de que las frutas y verduras son mejores que los dulces y botanas.

“No dejan de estar bombardeando con tareas de comida saludable, ya llevamos como cuatro semanas que están con eso (...) por ejemplo hoy le pidieron que respondiera la pregunta ‘¿por qué crees que las personas se enferman?‘“, platica.

Y fomentar el consumo de alimentos sanos en un país como México no es fácil, así lo refrenda Diana, mamá de Quetzalli, estudiante de primero de primaria en Tlalnepantla, Estado de México.

Entrevistada, cuenta que ella lleva años inculcando en su pequeña en consumo de frutas, verduras y agua simple, sin embargo considera que hay un buen número de padres de familia que no priorizan hacerlo.

“Yo espero que ya haya una consecuencia si no se hace, porque sí son varios niños los que llevan su Coca-Cola y su botana para el recreo. Los maestros ya nos habían dicho que deben llevar comida saludable y los papás hacen caso, pero a la semana varios se olvidan, yo confío en que esta vez, que ya es obligatorio, se cumpla", dice.

Vale la pena recordar que México ocupa el primer lugar mundial en obesidad infantil y el segundo en obesidad en adultos actualmente, superado solo por Estados Unidos. El problema está presente no solo en la infancia y la adolescencia, sino también en la población en edad preescolar.

¿Tú qué opinas del nuevo paradigma de los ’lunch saludables‘?

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